Alimentos prohibidos durante la lactancia materna

Es importante conocer qué se recomienda comer durante la lactancia materna para poder absorber los nutrientes necesarios que el bebé necesita, como así también aquellos alimentos prohibidos durante el periodo de lactancia, los cuales causan cierto rechazo por parte de los bebés en desarrollo.

El cambio en el hábito alimenticio es sumamente importante para lograr que él bebe en crecimiento aproveche el periodo de lactancia, el cual puede durar hasta los 2 años del bebé según aconsejan los médicos especialistas, por lo que en esta ocasión mencionaremos aquellos alimentos que deben ser prohibidos durante este periodo para evitar todo tipo de consecuencias.

A pesar de que muchas personas creen que lo natural nunca puede traer malas consecuencias, verduras como las alcachofas, los espárragos, puerros y el mismo ajo tienden a contener sustancias aromáticas que alteran el sabor de la leche, lo que produce que los bebés tengan un rechazo a ingerir este alimento esencial, es por ello que se desaconseja ingerir este tipo de verduras durante el periodo de lactancia.

Se recomienda a las madres pasar por alto sustancias notablemente nocivas para el bebé, como es el caso de la cafeína, el tabaco o el alcohol, puesto que tienden a provocar que la leche se vuelva tóxica para el bebé, ya que podría absorber sustancias verdaderamente malignas para el normal crecimiento del niño o niña. Por otra parte, existen otros alimentos que pueden provocar reacciones alérgicas en el bebé, por lo que se recomienda primero consultar con un pediatra qué alimentos se deben evitar de acuerdo a los análisis que le han realizado al bebé.

Un claro ejemplo es la alergia que tienen algunos bebés a la leche de vaca, la cual es tomada únicamente por la madre y no de manera directa por ellos. Por lo que es el trabajo de la madre saber detectar con anticipación a cualquier reacción alérgica los alimentos que al bebé no le gusta que ingieran.

Otra recomendación es evitar alimentos crudos, los cuales generalmente poseen bacterias que no son eliminadas por el organismo correctamente, es por ello que se recomienda cocinarlas previamente. Un claro ejemplo de este tipo de alimentos son la mayonesa casera, sushi y carnes que acostumbran a ingerirlas sin cocinar para aprovechar el sabor.

De esa manera se logrará que el bebé pueda aprovechar todos los nutrientes necesarios en la lactancia materna y a su vez permitir que no tenga cierto rechazo a la leche, lo cual es muy común en los casos en donde la mujer no tiene en cuenta estos consejos con respecto a la alimentación.

Qué es el colecho?

Un colecho es una técnica empleada en diversas partes del mundo, donde tanto los neonatos como los niños un poco más grandes en edad duermen con uno o ambos progenitores en la misma cama. Puede implementarse el uso de una sola cama o, en su defecto, la unión de dos que formen una cama conjunta.

Siendo ésta una temática que en la actualidad muestra tanto puntos a favor como en contra, sobre todo en cuanto a psicología infantil se refiere, aquí se verán reflejados ambos puntos, pero no olvide que es decisión personal cómo cría y educa a sus hijos siempre, pensando en su bien estar y haciéndolo un ciudadano útil para la sociedad.

Beneficios del colecho

  • Se dice que uno de los puntos a favor que tiene esta práctica es el fortalecimiento de los lazos afectivos en el núcleo familiar. En este sentido, los beneficios no solo son para el niño, sino también para sus padres
  • Se ha comprobado que esta técnica le permite al bebé conciliar un sueño profundo y más calmado. Aportándole seguridad y también permitiendo un mejor descanso para ambas partes durante la mayor cantidad de tiempo. Esto contribuye a disminuir la ansiedad del neonato o, en casos de mayor gravedad, la muerte súbita.
  • Es también así como queda demostrado a lo largo del tiempo que la aplicación de este sistema, durante lo que se conoce como edad primare, le permite poseer mayor autoestima y seguridad en sí mismos, tolerancia al estrés y autocontrol.

Desventajas

  • Expertos en el tema, y que sostienen posturas en contra de esta práctica, aseguran que es perjudicial para el bebé, debido al riesgo de que puedan asfixiarlo.
  • A medida que el tiempo transcurre se vuelve un poco complicado para los padres conciliar el sueño o mantenerlo de forma continua, debido al constante movimiento del niño.
  • Dicen que es de suma importancia que para su práctica los niños superen el año de edad para minimizar riesgos.